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POLOS OPUESTOS... ¿SE ATRAEN?

Innumerables veces escuché esa frase: "Polos opuestos se atraen", ¿será cierto? Esa pregunta ha estado rondando mi mente más de una vez, y, no sé porqué, en estos días, esa frase ha estado sonando de manera reiterada. Voy a tentar algunas respuestas según lo que he observado a lo largo de los años. Los hechos parecen confirmarlo. Soy profesora de secundaria, significa que trabajo con jóvenes entre 12 y 18 años de edad, es decir ¡en plena etapa de enamoramiento! Claro, sería exagerar decir que el cien por cien de mis estudiantes se enamora en esta etapa, pero sí un alto porcentaje.  En muchas ocasiones nos hemos quedado sorprendidos al observar cómo la chica más estudiosa, linda, "señorita",  preocupada por sus calificaciones a veces al extremo, se involucra sentimentalmente con el más "malandro", precisamente con el chico que llama la atención por su poca o nula dedicación al estudio, que no tiene metas, planes a futuro, le importa poco si lo aprueban o d...

¡QUÉ ESPERAN DE MÍ!

Sí, qué esperan de mí, más que una pregunta es un reclamo ¡qué esperan de mí! Quizás más, mucho más de lo que puedo dar. Quizás es un error estar siempre dispuestos a hacer algo por los demás, creamos una costumbre, un cliché de "si hay algo que hacer llámenla, siempre dirá que sí!  No soy precisamente la persona más colaboradora de mi entorno, pero...voy camino a ello, y miren, soy yo la que aconseja a una buena amiga "tienes que aprender a decir no". "¿No te das cuenta", le digo con energía "que abusan de tu buena disposición?" , pero luego de una seria reflexión llego a la conclusión de que no soy la más indicada para dar semejante consejo.  Y en un simple auto análisis, me pregunto ¿será que  a algunas personas  nos encanta acaparar las responsabilidades? ¿Nos encanta vivir estresadas y abrumadas por todo lo que tenemos que hacer en la casa, el trabajo, en el entorno social, en todas partes? Y para complicar aún más las cosas, buscamos la p...

SER O NO SER

               "Ser o no ser", las célebres palabras de Shakespeare parecen ser las más apropiadas en muchos momentos de nuestras vidas, al menos de la mía.               Hay sucesos que echan por tierra las cosas en las que uno creía, las personas a las que uno admiraba caen del pedestal en el que uno las coloca, cosa que no deberíamos hacer, puesto que al igual que nosotros son seres humanos llenos de debilidades y por lo tanto cometen errores como nosotros. Qué nos toca? Qué esperaría que hicieran por mí? Quisiera que me comprendieran, que fueran tolerantes y me siguieran queriendo como siempre o quizás...un poquito más. Entonces porque daría menos a otros.               Reza el dicho: "Nadie sabe lo de nadie", absolutamente cierto. No sabemos más allá de lo que vemos, o más allá de lo que uno u otro nos puede decir; cuando hay más de un implicado en algún problema, cada un...

MOMENTOS...

Hoy fui al cine con mis amigas, y lo disfruté. Honestamente hubiera preferido una película de aventuras, pero...la mayoría manda. Elegimos, finalmente, una película basada en un libro muy en boga en estos momentos, una trágica historia de amor entre dos adolescentes con cáncer terminal, o sea...mejor lleva tu rollo de papel o tu paquete de pañuelos desechables porque vas a llorar. Me encanta ir al cine con mis hijos, con mi esposo, no voy sola desde que era soltera, pero ir con las amigas...tiene un encanto particular. La verdad es que cada ocasión es especial. Para pasar un buen momento no se necesita mucho dinero ni mucho tiempo. Si te pones a pensar "tengo tantas cosas que hacer", "es un gasto de tiempo y dinero", "está haciendo frío", "hay estoy cansado", en fin, tantas justificaciones tontas que se nos ocurren para encerrarnos como un hongo en el fondo de nuestra monotonía diaria, entonces nunca lo haríamos. Es necesario solo un  "Va...

DICEN QUE SOÑAR NO CUESTA

         Desde que era niña escuchaba decir a las personas adultas "soñar no cuesta nada"; sin embargo con los años he descubierto que cuesta y a veces muy caro. Nuestros sueños no se pagan con monedas, ¡ojalá fuera así! Pagamos nuestros sueños  no cumplidos con pedazos de nuestro corazón.         Empezamos proyectos maravillosos, vislumbramos su realización exitosa y la realidad nos da con la puerta en la nariz. Subimos hasta las estrellas hasta que alguien nos despierta y caemos estrepitosamente sobre rocas filudas.          Sin embargo no debemos desalentarnos, es preciso levantar los ojos, volver a mirar las estrellar, armarnos de valor, sonreír de nuevo y empezar a subir la cuesta. Quizás no alcancemos las estrellas pero podemos disfrutar de su brillo y lo que es más importante, debemos aprender a ver nuestra realidad con ojos positivos, no vivir llorando por lo que no tenemos, no vivir lamentado...

Y VIVIERON FELICES POR SIEMPRE

Cuando éramos niñas, a la mayoría, nos leyeron o contaron el cuento de "La Cenicienta", personalmente yo no la conocí hasta que era adolescente, en mi caso era una situación curiosa porque mi madre en lugar de contarme cuentos, me pedía que yo le contara cuentos. Mis primeros cuentos los leí y pude elegir los que yo quería leer. Fue una suerte. Pero la mayoría de las chicas de mi entorno crecieron soñando con la zapatilla de cristal y con el príncipe azul, aunque la mayoría negara su deseo de casarse, en el fondo soñaban con encontrar a ese príncipe soñado y cuando creyeron encontrarlo se sintieron las mujeres más felices y afortunadas del mundo. El problema es que el cuento termina cuando la Cenicienta y el Príncipe se casan, pero ... y después? No hay un "Cenicienta después del matrimonio".  ¿Es posible vivir "felices por siempre"? Sí y no. Depende qué significa para cada uno ser feliz. Si tienes la idea de un estado de éxtasis, de felicidad perma...

¡ESE VOCABULARIO!

¡Ese vocabulario! Supongo que esa es una expresión común si usted tiene hijos varones y que además están en la adolescencia. es cierto que el vocabulario grosero no es característica sólo de los varones hoy por hoy. Lamentablemente las jovencitas también suelen "lucirse" con un lenguaje lleno de groserías y al parecer es no sólo algo natural, es también una señal de status entre los adolescentes. Oye ¿hablas de manera correcta? ¡Qué aburrido! Si de diez palabras por lo menos 8 no son basura, estás totalmente fuera de onda. Si usted es como yo que pertenecemos a una generación donde el respeto y un lenguaje correcto era la exigencia natural del trato entre las personas, supongo que se siente tan apenada como yo al escuchar a los jóvenes conversar. Y si tenemos hijos varones el hecho se intensifica, aunque reconozco que protesto demasiado por el lenguaje de mis hijos, que comparados con otros jóvenes de su edad, diría que son unos académicos en el uso del lenguaje. Pero...