¡QUÉ ESPERAN DE MÍ!

Sí, qué esperan de mí, más que una pregunta es un reclamo ¡qué esperan de mí! Quizás más, mucho más de lo que puedo dar.
Quizás es un error estar siempre dispuestos a hacer algo por los demás, creamos una costumbre, un cliché de "si hay algo que hacer llámenla, siempre dirá que sí! 
No soy precisamente la persona más colaboradora de mi entorno, pero...voy camino a ello, y miren, soy yo la que aconseja a una buena amiga "tienes que aprender a decir no". "¿No te das cuenta", le digo con energía "que abusan de tu buena disposición?" , pero luego de una seria reflexión llego a la conclusión de que no soy la más indicada para dar semejante consejo. 
Y en un simple auto análisis, me pregunto ¿será que  a algunas personas  nos encanta acaparar las responsabilidades? ¿Nos encanta vivir estresadas y abrumadas por todo lo que tenemos que hacer en la casa, el trabajo, en el entorno social, en todas partes? Y para complicar aún más las cosas, buscamos la perfección, debe quedar sino perfecto por lo menos cercano a ello, el problema empeora cuando nos damos cuenta que la perfección en lo que sea está demasiado lejano.
Con un poco de calma, vamos, respira, relájate, nos damos cuenta de que en la imperfección también está el encanto, la imperfección no le quita el esfuerzo, el tiempo invertido en realizar el trabajo, la imperfección también tiene su encanto y no hay nada malo en pedir ayuda o en compartir la responsabilidad con los demás. 
No es de buenos amigos quitar a otros la oportunidad de realizar el trabajo, es más tendrán así la oportunidad de aprender, no somos indispensables, cuando finalmente no podamos hacerlo nosotros...descubriremos que siempre habrá alguien más que ocupará nuestro puesto y quizás lo haga de manera más eficiente aún.
Ser responsable no significa renunciar a nuestro derecho a ser humanos y tomar el tiempo que nos corresponde para nosotros.
¡Qué esperan de mí! Quizás es lo que espero de mí, un poquito de tiempo para mí. Sí, todos necesitamos un poquito de tiempo para nosotros mismos y descubriremos, quizás algunos con un poco de frustración...que no somos indispensable. Con nosotros o sin nosotros el mundo sigue andando y los que verdaderamente nos necesitan están en nuestro hogar: nuestra familia y nosotros mismos.

Comentarios

Entradas populares de este blog

DICEN QUE SOÑAR NO CUESTA

MOMENTOS...

SER O NO SER