¡ESE VOCABULARIO!
¡Ese vocabulario! Supongo que esa es una expresión común si usted tiene hijos varones y que además están en la adolescencia. es cierto que el vocabulario grosero no es característica sólo de los varones hoy por hoy. Lamentablemente las jovencitas también suelen "lucirse" con un lenguaje lleno de groserías y al parecer es no sólo algo natural, es también una señal de status entre los adolescentes. Oye ¿hablas de manera correcta? ¡Qué aburrido! Si de diez palabras por lo menos 8 no son basura, estás totalmente fuera de onda. Si usted es como yo que pertenecemos a una generación donde el respeto y un lenguaje correcto era la exigencia natural del trato entre las personas, supongo que se siente tan apenada como yo al escuchar a los jóvenes conversar.
Y si tenemos hijos varones el hecho se intensifica, aunque reconozco que protesto demasiado por el lenguaje de mis hijos, que comparados con otros jóvenes de su edad, diría que son unos académicos en el uso del lenguaje.
Pero igual sigo protestando cada vez que alguna palabra fuera de lugar se escuche en casa.
No sé si es inútil pero como madre persisto en mi protesta, les digo una y otra vez lo mucho que me desagrada cuando utilizan un lenguaje desagradable para referirse el uno al otro. Confío en que mi protesta permanente siga frenando en lo posible el vocabulario que emplean diariamente y la costumbre termine por ganar a la práctica de los amigos de mis hijos. Creo que rendirse y decir que así son los jóvenes y aceptar esa situación sería absurdo.
Y el peor error que podemos cometer los padres, y en especial las madres, es creer que por ser varón tiene una especie de permiso natural para ser grosero, malcriado, tosco en su trato con los demás. Hay que hacerles saber constantemente que el respeto y el buen trato es un derecho de todos y no es cuestión de sexo. Que un hombre es más hombre y una mujer es más mujer cuando trata con respeto a los demás y puede por lo tanto exigir el mismo respeto para él o ella.
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