ADOLESCENTES

Si usted, como yo, tiene hijos adolescentes, entonces seguramente, al igual que yo, está atrapada en un mundo desconcertante. ¿Éramos así cuando nos tocó vivir esa etapa? Si es así, entonces tendremos la esperanza de ver que con el tiempo nuestros hijos se convertirán en las personas, sabias, inteligentes, ecuánimes, razonables, acequibles, y todo lo súper que somos ahora nosotras. Pero, supongo que siempre tenemos la sensación de que "yo no era así cuando tenía esa edad". Y la verdad es que tiene razón. Cada una de nosotras éramos diferentes a lo que son hoy en días nuestras hijas o nuestros hijos.
Las influencias a las que se ven sujetas nuestros hijos no son las mismas que nos agobiaron a nosotros. Las dificultades o las oportunidades que existen hoy, tampoco son las mismas que tuvimos o conocimos nosotras. Definitivamente el mundo ha cambiado desde que teníamos 14 o 15 años a la fecha. Las y los jóvenes de hoy no son iguales a los de años atrás y no serán iguales a los de años adelante. Seguramente de aquí a algunos años, nuestros hijos se quejarán de que no logran entender a sus hijos adolescentes igual que nos quejamos nosotros ahora.
¿Qué hacemos entonces? Conformarmos con lo que pasa en nuestro entorno? Suspirar y decir "bueno, ya cambiará" o justificarnos diciendo "así son los jóvenes"? No, tampoco podemos asumir una actitud como esa. Supongo que lo que nos queda es hacer lo que nuestros padres hicieron: poner reglas claras a nuestros hijos, exhortarlos continuamente, tener paciencia, mucha paciencia y darles mucho, pero mucho amor. Y estar preparados para ser rechazados, no una sino innumerables veces porque "no los entendemos", esa es siempre la queja más frecuente "no me entiendes"; es cierto, no los entendemos y ellos, al parecer, tampoco nos entienden, pero no debemos rendirnoss en nuestro esfuerzo por tender lazos que nos acerquen a nuestros hijos. No dejemos jamás que se levante un muro entre ellos y nosotros. Recordemos esto, para nosotros fue dificil ser adolescentes, para nuestros hijos, también. Es una etapa muy hermosa pero también dificil. La clave: AMOR. Mucho amor.

Comentarios

Entradas populares de este blog

¡QUÉ ESPERAN DE MÍ!

DICEN QUE SOÑAR NO CUESTA

MOMENTOS...

SER O NO SER